Calle Huantaibei número 84, Wangtai, Huangdao, Qingdao, China +86-15563929266 [email protected]
Para fortalecer los lazos entre los miembros de nuestro equipo y ayudar a los empleados a desconectar del estrés laboral, nuestra empresa organizó recientemente un evento de team building para todo el personal, al que invitamos a participar junto con sus familiares. Organizamos un autobús fletado para trasladar a los empleados y sus familias hasta la montaña Jiuxian, en Rizhao. Dejando atrás las tareas laborales, caminamos juntos con nuestros seres queridos, conocimos mejor las familias de los demás y nos acercamos aún más, tanto como equipo como como una gran familia, mientras ascendíamos y disfrutábamos de las vistas, convirtiendo así el día en una experiencia inolvidable. Antes de comenzar la ascensión, la empresa entregó a cada empleado y a sus familiares almuerzos preparados y agua, para que todos pudiéramos centrarnos plenamente en la actividad sin preocuparnos por los suministros.
Al comienzo del evento, los líderes de nuestra empresa pronunciaron un breve pero sincero discurso, destacando la importancia que tienen para nosotros el trabajo en equipo y el apoyo familiar. Mencionaron que invitar a las familias a participar era nuestra forma de agradecer a los empleados su arduo trabajo y permitir que sus seres queridos conocieran el lado cálido y unido de nuestra empresa. Expresaron la esperanza de que esta actividad permitiera a todos relajarse, hacer más amigos y llevar de vuelta al trabajo ese espíritu de equipo, animándonos así a abordar nuestras tareas con mayor energía y dedicación, para que todos podamos contribuir juntos al crecimiento sostenido de la empresa. 
Hemos planificado una excelente ruta de escalada que nos permitió disfrutar al máximo de la belleza natural de la montaña Jiuxian, ideal tanto para adultos como para niños. Fue una buena prueba de nuestra fuerza y determinación, y también una oportunidad para relajarnos, acercarnos a la naturaleza y compartir tiempo de calidad con nuestras familias. Todos nos reunimos al pie de la montaña, incluidos los cónyuges, los hijos e incluso algunos padres de los empleados, y la empresa ya había repartido nuestros almuerzos y agua con antelación. Una vez que tuvimos todo lo necesario, emprendimos la subida hacia la cima: los niños reían, los padres conversaban y los colegas se apoyaban mutuamente en el camino. La montaña estaba cubierta de vegetación verde, con capas de picos que se extendían ante nosotros. Admirábamos el paisaje mientras nos ayudábamos unos a otros: los niños agarraban las manos de sus padres, los colegas ayudaban a las familias con niños pequeños, demostrando lo que somos: una gran familia cálida y unida. A lo largo del recorrido había zonas de descanso donde detenernos brevemente, y nadie se quedó atrás; todos continuamos avanzando con energía. Al llegar a la cima, contemplamos juntos las hermosas vistas montañosas, hablamos sobre el trabajo, la familia y la vida, y sentimos un auténtico orgullo y felicidad. Nuestras risas, mezcladas con las carcajadas de los niños, resonaron por toda la montaña.
Cada empleado y sus familiares participaron con entusiasmo y alegría, sonriendo ampliamente durante todo el tiempo. Nos animamos mutuamente, fortalecimos la confianza entre colegas y conocimos mejor a las familias de los demás gracias a nuestras interacciones. Fue una excelente pausa en la rutina diaria, no solo para los empleados, sino también para sus familias, y nos permitió sentir todos juntos el calor de nuestra familia corporativa. Muchos de nosotros comentamos que esta actividad de team building adquirió un significado aún mayor al contar con la presencia de nuestras familias: no solo nos ayudó a trabajar mejor como equipo, sino que también permitió a nuestros seres queridos percibir el cariño y la calidez de la empresa. Todos coincidimos en que llevaremos de vuelta al trabajo esa misma actitud unida y energética, sabiendo que contamos con el apoyo de nuestras familias y colegas. 
A medida que el sol se ponía, todos volvimos a subir al autobús fletado con nuestras familias y nos dirigimos a casa, poniendo así un feliz final a nuestra actividad de team building familiar en la montaña Jiuxian. Los atentos arreglos de la empresa —desde el autobús fletado hasta los almuerzos previos a la ascensión y el agua proporcionada a cada empleado y su familia— nos hicieron sentir verdaderamente cuidados. Este evento no solo hizo que nuestro tiempo libre fuera más disfrutable y aliviara el estrés laboral, sino que también acercó a nuestro equipo y permitió que nuestras familias formaran parte de la gran familia de la empresa. De cara al futuro, todos en la empresa llevaremos consigo lo aprendido durante esta ascensión —la perseverancia, el trabajo en equipo y la fuerza del apoyo familiar— y lo aplicaremos en nuestro desempeño laboral. Seguiremos unidos, trabajando codo con codo, y contribuiremos juntos a escribir el próximo capítulo de la historia de nuestra empresa, con nuestras familias animándonos desde las primeras filas.
Noticias de actualidad